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Sarah Kerrigan

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Sarah Louise Kerrigan, conocida como la Reina de las Cuchillas, es una personaje principal y la mayor villana en el universo de StarCraft. Al principio de la saga es una mujer psíquica de 26 años, después pasando a ser infectada por la Mente Suprema y proclamándose reina de los Zerg. Fue desinfectada por Raynor, pero volvió a ser infectada, esta vez por los Zerg Primigenios, todo con la intención de vengarse de Mengsk, especialmente por haberla abandonado ante los Zerg. 


BiografíaEditar sección

Comienzo Editar sección

Sarah Kerrigan nació con un "don psíquico", es decir, tenía la habilidad de usar telepatía y telequinesis. Los Terran que nacen con dichas habilidades eran reclutados por la Confederación Terran desde temprana edad para comenzar su entrenamiento como "Fantasmas". Los Fantasmas usualmente tienen el rango de especialistas y trabajan en operaciones encubiertas.

La joven Sarah Kerrigan aprobó con honores todas las psi-evaluaciones aunque sólo contaba con ocho años de edad. Esta sufrió un serio trauma cuando era pequeña luego de sufrir un incidente donde mató a su madre y dejó a su padre con daño cerebral. Debido a lo anterior los agentes de la Confederación la llevaron inmediatamente a una instalación de entrenamiento para Fantasmas.

Uno de sus entrenadores en la instalación fue el Teniente Rumm, quien trató de quebrantar su sentido del bien y el mal con el fin de obligarla a usar sus poderes psiónicos. Los superiores de Rumm querían pruebas irrefutables de que ella era una psíquica.

Sarah se negó repetidas veces a usar su poder, ya que no quería creer lo que le había hecho a sus padres. Rumm intentó manipular a Kerrigan de diversas formas, todas sin éxito. Sus intentos iban desde amenazar de muerte a un pequeño gato hasta sacrificar al padre de la niña.

Finalmente Rumm no tuvo más opción que usar un "neuro-ajustador" el cual disminuyera sus poderes y la hiciera una fiel sirviente para la Confederación.

Misiones Secretas Editar sección

Una vez completado su entrenamiento, Kerrigan asesinó a incontables enemigos de la Confederación, incluyendo a Angus Mengsk.

Kerrigan llegó después a ser parte del experimento de Vyctor 5, en el cual se experimentaba con los Zerg que habían sido descubiertos recientemente. Fue ahí donde descubrió que los Zerg respondían de forma natural a sus ordenes telepáticas. Estos experimentos fueron los que llevaron a la creación de los Psi-Emisores que la Confederación utilizó para manipular a los Zerg. Kerrigan permaneció ahí hasta que fue rescatada por los Hijos de Korhal, quienes removieron quirúrgicamente su neuro-ajustador.

Fue así como Kerrigan paso a ser la mano derecha de Arcturus Mengsk.

Los Hijos de Korhal Editar sección

Como parte de los Hijos de Khoral, se involucró en un ataque casi suicida contra la Academia de Fantasmas en Tarsonis, donde encontró a su odiado Teniente Rumm, y lo asesinó.

Luego de que los Hijos de Khoral se aliaran con Jim Raynor, la organización de Mengsk se colocó a la cabeza de las revueltas contra la Confederación. Junto a Raynor y el General Duke, Kerrigan participó en una serie de ataques y motines contra la Confederación.

Kerrigan nunca estuvo de acuerdo con Mengsk en utilizar los Psi-Emisores contra la Confederación, sin embargo nunca quiso desobedecer a quien la había salvado de su esclavitud.

La Traición Editar sección

Cuando la Confederación estaba al borde de la destrucción, la flota Protoss comandada por Tassadar llegó a Tarsonis para destruir a los Zerg que los Psi-Emisores habían atraído. Mengsk no quería que la Confederación se salvara de la destrucción debido a los Protoss, por lo cual envió a Kerrigan a luchar contra ellos pero obligándola a no dañar a los Zerg, que también estaban en el campo de batalla. Raynor intentó convencerla de que era una misión suicida pero Kerrigan confiaba plenamente en que Mengsk la rescataría cuando la situación lo requiriera.

La batalla se libró en la plataforma espacial de Nueva Gettysburg; y aunque Kerrigan y sus tropas lograron derrotar a los Protoss, no pudieron controlar a las hordas de Zerg que le habían ordenado no matar. Mengsk recibió el llamado de ayuda de Kerrigan, pero este se negó a enviar una flota de rescate. Kerrigan se perdió entre los numerosos Zerg que sobrepasaron sus defensas.

La Reina de las Cuchillas Editar sección

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El renacimiento de Sarah.

La Mente Suprema Zerg sintió el gran poder que poseía Kerrigan y su natural enlace con los Zerg. Fue así como decidió capturarla y convertirla en su más poderoso agente del Enjambre.

La Mente Suprema, que se había apoderado de la Piedra Argus, un poderoso artefacto de los Xel'naga, utilizó su poder para transformar a Kerrigan en un perfecto híbrido Zerg/Terran.

Mientras la transformación de Kerrigan se completaba, esta residió en una crisálida, la cual fue protegida encarecidamente por orden de la Mente Suprema. Aún estando dentro de la crisálida, Sarah seguía consciente e intentaba comunicarse psíquicamente con Mengsk y Raynor. Ambos respondieron al llamado y enviaron misiones de rescate a Carbonis. sin embargo cuando finalmente Kerrigan salió de la crisálida, su personalidad había cambiado completamente. Ahora estaba conforme con ser un Zerg y estaba dispuesta por completo, "según ella", a obedecer a la Mente Suprema, a quien ahora se refería como su "padre".

Kerrigan, a diferencia del resto de las entidades del Enjambre tenía voluntad propia, lo cual la llevó a enfrentarse en discusiones con el Cerebrado Zasz, el cual creía que actuaba para si misma y no para el Enjambre.

La flota de Tassadar que ahora se había aliado con los Templarios Tétricos, había viajado a Carbonis para matar a los Cerebrados de la Mente Suprema. Kerrigan estaba muy interesada en combatir contra Tassadar y probarse a si misma que era más poderosa que los mismísimos Protoss. Aunque Tassadar aceptó combatir con ella, este la engañó enviando una alucinación al desafio.

Mientras la Mente Suprema llevaba a la mayoría del Enjambre hacia Aiur, Kerrigan se quedó en Carbonis buscando a Tassadar, al cual nunca pudo encontrar. Cuando Kerrigan se enteró de que la Mente Suprema había sido destruida, esta supo que la hora de su "Ascensión" había llegado.

Brood War Editar sección

En Brood War, Kerrigan toma un papel central en la historia de los Zerg, llena de ambición y rencor. Su objetivo es tomar control sobre la totalidad del crías Zerg, que la Mente Suprema dejó huérfanas con su muerte. Solo así podría alcanzar su tan profetizada Ascensión y convertirse en la autentica Reina de las Cuchillas. En está ocasión es ayudada por el Terran Samir Duran, quien resultó estar infectado por los Zerg.

Mientras los Protoss luchaban en Shakuras por erradicar a los Zerg, Kerrigan llegó hasta ellos para advertirles que en Carbonis se estaba gestando la nueva Mente Suprema. Según Kerrigan ella no tenía malas intenciones y era la fallecida Mente Suprema la que la hacía cometer atrocidades. Por petición de la matriarca Raszagal, los Protoss aceptaron aliarse con ella mientras conseguían los cristales gemelos que permitirían activar el templo xel'naga.

Kerrigan ayudó a los Protoss hasta el día en que Aldaris, descubrió que ella estaba manipulando psíquicamente a la matriarca. Con el fin de evitar que Aldaris contara lo que sabía a Zeratul, la misma Kerrigan lo asesinó a sangre fría, razón por la cual Zeratul la expulsó de Shakuras.

Siguiendo con su plan, Kerrigan contactó con Fénix y Jim Raynor para convencerlos de que el DUT, (Quien ahora controlaba a los Zerg), quería esclavizar a todos los habitantes del sector y que debía ser destruido. A pesar de que Fénix le advirtió que Kerrigan se traía algo entre manos, Raynor seguía creyendo que aún había esperanza para que ella volviera a ser la de antes.

Su otro aliado fue Arcturus Mengsk, quien había perdido su Imperio frente al DUT, este no dudó en ofrecer su ayuda a Kerrigan a cambio de recuperar su prospero Dominio. Kerrigan utilizó los Psi-Emisores de Mengsk para reunir pequeños ejércitos Zerg y destruir el Disrruptor Psiónico del DUT que le impedía tomar control sobre los enjambres.

Kerrigan cumplió con su palabra derrotando al DUT en Khoral, y le entregó el planeta a Mengsk. Sin embargo, luego de la victoria los traicionó diezmando las tropas de Raynor y Mengsk. En esta batalla resultaron muertos el General Duke y Fénix. Raynor se sintió especialmente dolido por la muerte de su amigo Fénix y le juró a Kerrigan que sería él quien la mataría algún día.

Luego de deshacerse de sus aliados, Kerrigan secuestró a Raszagal en Shakuras y atrajo a Zeratul hasta ella. Kerrigan le ofreció devolverle a la matriarca a cambió de que los Templarios Tétricos mataran a la nueva Mente Suprema que vivía esclava del DUT en Carbonis. Zeratul aceptó, y mató a la Mente Suprema, pero cuando Kerrigan le entregó a la matriarca descubrió que esta había sido corrompida por Kerrigan. La flota Protoss intentó huir con la matriarca infectada, pero los Zerg los alcanzaron y Zeratul no tuvo más opción que asesinar a Raszagal.

Ascensión Editar sección

Con la nueva Mente Suprema destruida, Kerrigan ya tenía control sobre la totalidad de los Zerg en el sector. Su tan esperada Ascensión había llegado. Sin embargo le faltaba librar una última batalla contra lo que quedaba de sus enemigos. El resto de la flota del DUT, una fuerza de ataque de Mengsk y la flota de Artanis, dirigieron sus tropas hacía la plataforma espacial que orbitaba Carbonis. Juntos desafiaron a Kerrigan a una última batalla.

A pesar de las pocas crías que tenía en la plataforma y considerando que Duran había desaparecido, Kerrigan salió victoriosa de la batalla, arrasando por completo a los tres bandos. Fue así como Kerrigan autoproclamó que su Ascensión estaba completa.

Durante el final de Brood War, Kerrigan se sentía incómoda ya que presentía que un gran peligro estaba cerca.

Wings of Liberty Editar sección

Luego de cuatro años de calma relativa, Kerrigan llevó al enjambre a una masiva invasión del espacio Terran y desembocó la Segunda Gran Guerra. Ella buscaba un desarmado artefacto xel'naga por todo el sector para darle la mayor oportunidad posible ante el conflicto que ella había sentido. La Reina de las Cuchillas llevaba un paso al frente mientras el Enjambre infestaba mundos, atacando centros de investigación y asaltaba sitios arqueológicos. Su principal competidor era Raynor, contratado por la Fundación Moebius para recuperar el mismo artefacto. La habilidad de los rebeldes fue mucho mayor para robar los componentes del artefacto. No pasó mucho tiempo hasta que Kerrigan atacó a la Fundación directamente; ella reconoció su rol esencial en el éxito de los Rebeldes, y buscó en los núcleos de datos de la Fundación en Tyrador VIII, lo que la llevaría a las piezas restantes. La intervención inmediata de los Rebeldes evitaron que ella pudiera adquirir los datos. Hasta este punto, ella estaba consciente del verdadero propósito de los artefactos, y vio a través de la "patética payasada" del Dr. Emil Narud.

Los Zerg cedieron en la carrera cuando los Terran recuperaron el segundo último componente de Typhon XI. La invasión Zerg del sector se ralentizó y Kerrigan regresó a Carbonis. Irónicamente, el artefacto pronto llegaría a ella. Una fuerza combinada entre el Dominio y los Rebeldes de Raynor atacó Char, creyendo que el artefacto devolvería a Kerrigan a su forma humana. Los Zerg estaban preparados y los Terran sufrieron grandes bajas punto de apoyo y dirigiéndose hacia el colmenar principal. La Reina de las Cuchillas no estaba totalmente consciente; tanto ella como sus opuestos sabían que los Terran tenían poco tiempo para alcanzar su objetivo antes de ser derrotados por una superioridad Zerg. Cuando los Terran se atrincheraron en la base del colmenar principal con el artefacto xel'naga completo, la Reina de las Cuchillas vio una oportunidad para apoderarse del y romper la invasión de una vez. Estaba impresionada por el poder del artefacto, pero no la detuvieron de dirigir personalmente ataques sobre las defensas Terran. Mientras la batalla avanzaba, elementos de su antigua personalidad parecían resurgir, diciéndoles a sus enemigos que "no se rindan" por un breve momento.

Los Terran soportaron las habilidades psiónicas de Kerrigan y activaron el artefacto. La onda de energía resultante destruyó las fuerzas locales Zerg y desinfestaron a la Reina de las Cuchillas, alterando su ADN y volviéndola más humana que Zerg. Raynor y Tychus Findlay lideraron un pequeño escuadrón de marines Rebeldes y del Dominio hacia la colmena y encontraron a Kerrigan aturdida y desinfestada. Ella no podía prever que Findlay intentara ejecutarla; el antiguo convicto ganaría la libertad por parte de Mengsk con la muerte de Kerrigan. Ella fue salvada por Raynor, quien bloqueó la bala ejecutora antes de disparar y matar a Findlay. Kerrigan fue llevada en brazos hacia afuera por Raynor.

Punto de Ignición Editar sección

El nuevo estado de Kerrigan tiene una forma mayoritariamente humana, pero todavía tenía algunas características Zerg, como unas antenas estilo trenzas en vez de cabello, dejando abierta la pregunta de cuan infestada estaba y si recuperó su propia personalidad.

Mientras la sacaba de su colmena, Raynor notó que sus "trenzas" se sentían igual que su piel. Lo que también era notable es lo debilitada que Kerrigan estaba, mientras ella comenzaba a sucumbir ante la atmósfera hostil de Carbonis. Luego de protegerla, Raynor la llevó a una nave de evacuación que esperaba, mientras luchaba contra los Zerg ahora sin su líder. Kerrigan fue llevada a bordo de la nave insignia del Dominio, Bicéfalo, comandada por Valerian Mengsk, hijo de Arcturus.

Por la llegada de su padre y una flota del Dominio lista para la batalla, Kerrigan y sus rescatistas fueron forzados a volar hacia la Roca del Muerto. Mientras estaban ahí, la salud de Kerrigan empeoró, tanto física como mentalmente, e incluso ella trató de quitarse su "cabello". Sin embargo, sus poderes comenzaron a regresar, y ella fue capaz de advertirle a Raynor y compañía de una emboscada preparada por Gary Crane. Mientras el grupo dejaba el mundo con el Doctor Emil Narud, Kerrigan dejo en claro que no confiaba ni en él ni en sus científicos. Kerrigan y compañía llegaron a la Estación Prometeo de la Fundación Moebius. Ahí, ella pasó por examenes preliminares, pero no pasó mucho tiempo hasta que Narud revelara que estaba en complot con Mengsk y el emperador y su flota llegaron al área. Mengsk contactó a la estación, diciendo que dejaría que sus enemigos vivieran siempre y cuando Kerrigan fuera entregada. Con mucha ira ante el sonido de la voz de Mengsk, Kerrigan desató su furia, matando numerosos marines de la Fundación e incluso entabló combate con un híbrido. Kerrigan y sus aliados escaparon exitosamente, pero per accidente mató a uno de los Rebeldes en el proceso. El grupo se dirigió a una estación espacial umojana ultra secreta, en donde los cruceros de batalla de los rebeldes podían ser reparados, y Kerrigan podría recibir tratamiento. Los rebeldes empezaron a temerle y no la querían tener en el Hiperión. Kerrigan juró venganza contra Mengsk.

Esperanza y Venganza Editar sección

Kerrigan fue encarcelada en la Estación de Investigaciónn EB-103 y se le dio a vestir un traje de ambiente hostil. Por las primeras dos semanas ella parecía estar en un estado de coma, rechazando comida y agua. Valerian, con la intención de estudiarla y ver cuánta influencia Zerg permanecía en ella, ordenó a un asistente administrar un IV. Kerrigan soltaba patadas instintivamente, él creía, debido a la falta de actividad cerebral detectada. Sin embargo, eso fue un frío consuelo para el asistente, quien fue asesinado en el proceso.

Sin embargo, las funciones cerebrales de Kerrigan comenzaron a recuperarse. Ella recordó su vida pasada, como una fantasma, como la Reina de las Cuchillas y todo el horror que ambos roles desencadenaron. También recordó el rescate de Raynor y su desinfestación. Ella tuvo en cuenta que le debía a él al menos intentar y esperar un mejor futuro, pero no se consideraba a sí misma una humana. Durante esto, los poderes psiónicos de Kerrigan empezaron a salirse de control, y Valerian activó el sistema de destrucción. Él lo suspendió, sin embargo, cuando reveló que ella había usado los mismos poderes para reformar las cargas explosivas, las que, si detonaban, lo matarían a él. Así, la examinación continuó, pero la hostilidad de Kerrigan prosiguió.

Heart of the Swarm Editar sección

Tomar a la Reina Editar sección

La personalidad de Kerrigan se reafirmó, pero aún se sentía culpable de sus anteriores acciones durante la Guerra de Especies, aun cuando no estaba en su "sano juicio" en el momento. De todas formas, ella poseía un rencor hacia Mengsk. Su personalidad como la Reina de las Cuchillas había estado despreocupada con la venganza, pero Sarah Kerrigan sabía que Mengsk la quería muerta, y desarrolló un rencor hacia él por haberla abandonado en Tarsonis. Tres semanas después de su desinfección, Raynor no pudo esperar más. Él visitó el laboratorio, listo para llevarse con él a Kerrigan - la prueba que Valerian conduciría sería lo último. Sin embargo, mientras Kerrigan había recuperado sus funciones cognitivas, ella no ocultó su sed de venganza. Raynor quería que ella lo olvidara, pero Kerrigan mantuvo que mientras Mengsk siguiera con vida, los dos no podían tener un futuro juntos. La prueba comenzó. La memoria de Kerrigan de su época como la Reina de las Cuchillas todavía seguía dispersa, pero Valerian siguió el experimento de todas maneras, deseando ver qué tanto mutágeno Zerg seguía en el sistema de Kerrigan. Él le otorgó algunos Zerg para controlar, y a pesar de su desinfección, Kerrigan fue capaz de controlarlo y engendrar más de lo normal - incluso zergueznos, a pesar de las órdenes de Valerian para hacer lo contrario. Decidida a mostrar al príncipe que los Zerg no podían ser controlados, Kerrigan los liberó en el subnivel de la base. Nadie fue asesinado, pero hubo mucho daño, incluyendo la destrucción del Erradicador. Dado su punto, Kerrigan envió a los Zerg de vuelta a los corrales. Apreciando el punto, Valerian aceptó liberarla. Raynor se reunió con Kerrigan poco después. Ella expresó su culpa como sus acciones pasadas como la Reina de las Cuchillas y comentó que quizás Raynor debió haber dejado que Findlay la matara en Carbonis. Raynor insistió en que no había nada de qué arrepentirse, ya que Findlay tomó su decisión y él tomo la suya, y Kerrigan ya no era más la Reina de las Cuchillas. Él se fue a poner su traje, mientras el Dominio había llegado por ellos.

Los cruceros de batalla del Dominio enviaron cápsulas de inserción hacia el interior de la facilidad. Bajo el mando de Nova, se dispersaron, buscando a Kerrigan. Uno de los equipos la encontró, pero Kerrigan usó sus poderes psiónicos para matar a los atacantes. Kerrigan reflexionó cómo la matanza no pararía hasta que Mengsk estuviera muerto. Raynor la espabiló, ya que tenían que irse y tendrían que luchar para encontrar la salida. Él le pasó a Kerrigan el arma de uno de sus atacantes y apesar de los 4 años de ausencia, Kerrigan por instinto volvió al juego. La pareja salió para escapar. Con la ayuda de las fuerzas umojanas, la pareja se abrió camino a través de la facilidad, sacando todo lo que el Dominio les arrojó. Nova fue capaz de enviarlos hacia el subnivel, donde no sólo la pareja tuvo que lidiar con un bloqueo inminente, sino que a los ahora fieros Zerg que Kerrigan había engendrado. Aun así, ellos no fueron detenidos y siguieron adelante. Llegaron a la estación de tranvías de la base, y luego de esquivar más fuerzas del Dominio, ellos llegaron a su destino - la bahía de transportes. Sin embargo, las fuerzas del Dominio habían tomado el control, entre lo cual estaba el Arcángel. El vehículo destruyó el puente que conectaba a la bahía con el terminal de tranvías, separando a la pareja. Raynor le dijo a Kerrigan que él encontraría otro camino, mientras Kerrigan y los umojanos tuvieron que encargarse ellos mismos del vehículo. El Arcángel fue destruido, pero Raynor contactó a Kerrigan - el fue acorralado y le dijo que tomara su nave. Kerrigan al principio se negó, pero Valerian, quien estaba por ahora en el Hiperión, le dijo que él enviaría un equipo para evacuar a Raynor. Kerrigan aceptó tomar la nave, pero le advirtió a Valerian que no estropeara nada, y que Raynor no se le muriera.

Luego de un viaje a través del espacio de transposición, Kerrigan entró al Hiperión, ahora ancima de Phaeton junto con un número de otras naves aliadas. Llegando al puente, sin embargo, vio que Raynor no estaba. Valerian le explicó no tan fácilmente que no pudieron evacuar a Raynor. Kerrigan se enfureció, usando sus poderes psiónicos para estrangular a Valerian, ignorando las exigencias de Matt para que se calmara, y enviando a los marines umojanos que trataron de intervenir. Lo que empeoró todo fue la llegada de la Flota del Dominio, lo que abrió fuego y continuó disparando, aún después de que Horner les dijera que Valerian estaba a bordo del Hiperión. La distracción fue suficiente para hacer que Kerrigan soltara al príncipe. Pero a pesar del plan de Horner de dejar el punto encuentro y volviendo para recoger a Raynor, Kerrigan no estaba interesada. Mientras la flota rebelde se teletransportó, ella tomó la nave de descenso hacia la superficie del planeta. Las fuerzas terrestres del dominio ya estaban ahí. No estaban con una gran fuerza, sino también habían instalado un cañón de pulso Drakken. Kerrigan sabía que si Raynor se había teletransportado en el espacio encima del planeta, esto le dispararía en un instante. Sin opción alguna, Kerrigan tomó el control de una colonia bajo el mando de la madre de colonia Naktul. La criatura dio la bienvenida a su "reina" de vuelta al Enjambre, pero Kerrigan no estaba interesada. Los Zerg tenían la intención, nada más, de destruir el cañón y a las fuerzas del Dominio que lo guardaban. Tanto el cañón como los Terrans fueron destruidos, aunque Kerrigan estaba molesta, ya que se encontró así misma volviendo a su antigua personalidad. Ella se refugió en la nave de descenso, esperando contactar a Raynor.

Kerrigan intentó contactarlo, pero en vez de ello tomó una transmisión de la UNN. Ésta declaró que Raynor fue capturado y asesinado, antes de mostrar a un triunfante Mengsk declarando que la guerra había terminado. Desconsolada, y sin ninguna cosa más que la venganza, Kerrigan abrazó su naturaleza más oscura. Ella tomó rumbo hacia el espacio Zerg, con la intención de reconstruir el Enjambre y usarlo para hacer que Mengsk pague por todo lo que había hecho.

El Renacimiento de la Reina Editar sección

Kerrigan llevó la nave de descenso hacia un leviatán. Ahí, se encontró con la criatura Izsha, una creación suya de sus días como la Reina de las Cuchillas. Kerrigan quería que el Enjambre se dirigiera a Korhal, pero como Izsha le informó, el Enjambre estaba en desarreglo, las madres de colonia disputándose el control a raíz del vacío que la desinfección de Kerrigan había dejado. Era una situación que Kerrigan se propuso a rectificar. A bordo del Leviatán, Kerrigan también conoció a Abathur, quien la ayudaría a evolucionar al Enjambre.

Carbonis Editar sección

Kerrigan rápidamente reclamó a Zagara y luego lideró un asalto en la base de Campoguerra, diezmándola. Kerrigan enfrentó a un Campoguerra herido, quien le rogó que dejara que los heridos evacuaran. Cuando Kerrigan seguía callada, Campoguerra la llamó traidora, condenándola por abandonar su humanidad por venganza. Luego de preguntarle a cuántos inocentes asesinó, y cuántos más tenían que morir (y aun silenciosa), él le recordó que ella estaba desechando todo lo que Raynor había echo por ella y le preguntó que pensaría él de sus acciones ahora. Ante esto, Kerrigan se enfureció y brutalmente acabó con el general, pero no obstante retiró a sus fuerzas justo cuando estaban con acabar con los evacuados que estaban muy heridos como para defenderse.

Kaldir Editar sección

Kerrigan viajó hacia Kaldir para reclamar a Nafash y a su colonia. Desafortunadamente, Nafash había sido asesinada por los Protoss, quienes rápidamente intentaron alertar a Shakuras del estado debilitado de Kerrigan. Kerrigan detuvo el primer intento, durante lo cual una científica Protoss llamada Lasarra fue capturada. Kerrigan destruyó los transportes Protoss que intentaron transposicionarse hacia Shakuras y finalmente se apderó de la última nave de escape implantándole a Lasarra una madre de colonia, Niadra. Dejando que Lasarra fuera teletransportada a la nave, Niadra erupcionó de su cuerpo y, usando los organismos a bordo, fue capaz de erradicar la nave. Niadra fue dejada con sus propios medios. Kerrigan después defendió la memoria de Lasarra de Izsha (quien había llamado la presencia de la Protoss abrumadora), diciéndole que ella no desarrolló ninguna satisfacción por su muerte.

Zerus Editar sección

Durante su resurgimiento, Zeratul había subido a bordo del leviatán de Kerrigan y luego de una breve pelea, fue capaz de convencerla de viajar al mundo natal de los Zerg, Zerus, para reclamar el poder de los Zerg primigenios. Kerrigan estaba escéptica de la profecía, pero aceptó para ganar el poder que necesitaba para matar a Mengsk. Al llegara Zerus, Kerrigan se enteró por Zeratul que para poder ganar el poder de los Zerg primigenios, primero tendría que despertar a Zurvan, el Ancestral - un Zerg aun más viejo que la Mente Suprema. Aunque sospechaba de los motivos de Zeratul, el deseo de venganza de Kerrigan la alentó a tomar este consejo. Durante este momento, Kerrigan fue atacada por los Zerg primigenios, quienes consideraron a su Enjambre como "corrompido". Las fuerzas de Kerrigan esquivaron a los atacantes Zerg primigenios, y exitosamente despertó a Zurvan. Zurvan le informó a Kerrigan que el Xel'naga caído, Amón, fue responsable de esclavizar a los Zerg y corromperlos a través de la mente de colmena como parte de su plan de destruir tanto a los Protoss como a los Zerg y recrear toda vida a su imagen. Zurvan también le explicó que los pocos Zerg que esaparon de la influencia de Amón se convirtieron en los Zerg primigenios, y que Kerrigan debe permitir que Zerus la reforme si iba a reclamar el poder de los primigenios.

A pesar de saber que volvería a perder su humanidad, Kerrigan aceptó esto. Permitió que Kerrigan la llevara al primer estanque de engendración donde los Zerg evolucionaron por primera vez. Haciendo caso omiso al consejo de Abathur, ella entró al estanque para comenzar su transformación. Antes de sellarse a sí misma dentro de una crisálida, ella ordenó a sus vasallos que la defendieran hasta que ella emergiera de la crisálida o muriera. Los Zerg primigenios ferozmente asaltaron la posición de Kerrigan, pero los Zerg de Kerrigan los contuvieron lo suficiente para que la transformación se completara. Kerrigan emergió de la crisálida como la Reina de las Cuchillas Primigenia, haciendo que su presencia se conociera en todo Zerus. Al regresar a su leviatán, Kerrigan conoció a Dehaka, un Zerg primigenio líder de manada que deseaba unirse a su Enjambre, jurando servirla a cambio de nuevas fuentes de esencia. Kerrigan aceptó a Dehaka y su manada en el Enjambre. Dehaka le informó que los otros líderes de manada primigenios no se unirían a Kerrigan y, por tanto, debían ser eliminados.

Aunque Yagdra, Kraith, Slivan y sus respectivas manadas combatieron viciosamente contra el Enjambre de Kerrigan, finalmente no fueron rivales para la renacida Reina de las Cuchillas. Luego de recolectar sus esencias, Kerrigan se enfrentó a Zurvan, quien al principio la felicitó por su victoria. Luego él se volvió en su contra, con la intención de consumir su esencia; explicando que "no había más lealtad que a sí mismo". Kerrigan esperaba este desafío y mató a Zurvan, con lo cual reclamó totalmente el poder de todo Zerus. Con su misión completa en Zerus, Kerrigan ordenó a Izsha preparar al leviatán para regresar al Sector Koprulu.

El Regreso de la Reina Editar sección

Las madres de colonia de Kerrigan le entregaron un comunicador, y, en el momento justo, un mensaje de Arcturus Mengsk fue entregado. Mengsk le contó que Raynor estaba vivo, pero que si ella enviaba a su Enjambre para atacar Korhal o a él, Raynor sería asesinado. Kerrigan no podía sentir a Raynor, pero juró que lo rescataría, y fijó un rumbo hacia el espacio del Dominio.

Skygeirr Editar sección

Kerrigan fue contactada por una entidad desconocida, quien dijo conocer el deseo de Kerrigan de derrocar a Mengsk. La figura le dijo que sus oportunidades de derrotar a Mengsk fueron anuladas mientras sus Híbridos estuvieran vivos y que derrotándolos era una alta prioridad. Kerrigan rastreó la figura en la Estación Skygeirr, y al llegar, ella cuestionó su identidad. Se reveló a sí mismo como un Alexei Stukov infectado. Le dijo que Narud de hecho era un cambiaformas que "había tenido varios rostros a través de los años" y que servía a Amón. Stukov dijo que Narud lo había convertido en lo que era y que él era víctima de incontables experimentos de Narud. Para destruir el laboratorio, Kerrigan necesitaba primero destruir la guarnición del Dominio que protegía el nivel más alto del laboratorio, que estaba protegido por infantería y artillería pesada. A este punto, ella utilizó Infestadores para esparcir Terrans Infectados en el complemento de la guarnición. Los Terran usaron gas para eliminar a los infectados, pero había una demora en cada uso del gas. Al final, los Zerg de Kerrigan derrotaron a la guarnición y luego entraron al laboratorio.

En el nivel más bajo del laboratorio, Narud soltó a ocho dominadores Híbridos para debilitar psiónicamente la vida de Kerrigan. Fueron derrotados, al igual que la guarnición del Dominio atrincherada en el mismo nivel. Luego, Kerrigan ordenó al Enjambre invadir los niveles restantes del laboratorio y erradicar a todo lo que estuviera adentro. Sin embargo, el laboratorio estaba construido sobre un Templo Xel'naga y ahí el Enjambre encontró guerreros Protoss Tal'Darim que veneraban a Amón y lo servían. Narud personalmente trató de matar a Kerrigan con una zona de anulación, la que Kerrigan contraatacó con la suya. Narud obtuvo poder de muchos de los templos Xel'naga ubicados por todo el nivel. Con Kerrigan bloqueada en el combate contra Narud, Stukov se encargó de liderar a los Zerg para destruir los templos. Los Protoss atacaron a los Zerg, reforzados por arrebatadores híbridos, pero finalmente, los Zerg prevalecieron. Finalmente, Stukov desactivó todos los templos Xel'naga y Narud perdió la batalla de la zona de anulación. Él se retiró a lo más profundo del templo, donde fue enfrentado por Kerrigan. Transformándoe primero en Raynor y en la forma humana de Kerrigan, él casi la mató con una cuchilla psiónica, pero a cambio, Kerrigan lo hirió con sus alas. Antes de morir, Narud le dijo que Amón estaba vivo y que ella pronto lo encontraría. Era verdad, ya que Kerrigan vio al interior de la mente de Narud que Amón había sido resucitado. Kerrigan fue llevada de vuelta al leviatán para ser curada. Ella reveló lo que ella había sabido de Narud, que Amón estaba vivo y que era una amenaza para los Zerg. Una vez de encargarse de Mengsk, ellos tendrían que enfrentarlo.

Reunión con Raynor Editar sección

Kerrigan hizo contacto con el Hiperión. Matt Horner y Valerian se impactaron al ver que Kerrigan había vuelto a su forma Zerg, pero aceptaron ayudarla a encontrar a Jim. Luego de recuperar al Coronel Orlan de Mira Han, ellos obligaron a Orlan a hackear la red del Dominio y localizar a Raynor. Ellos supieron que Raynor estaba al interiorde la nave prisión Moros la que estaba atracada en la Estación Atlas. Kerrigan lanzó un asalto en el Moros y lo abordó.

Mengsk intentó matarlos activando una autodestrucción sin que la tripulación lo supiera, pero Kerrigan pudo usar su leviatán para estabilizar la sección en donde Raynor estaba encerrado. Raynor estaba horrorizado al ver que Kerrigan había sido reinfectada por cuenta propia, y no hizo caso a sus justificaciones recordándole el asesinato de Fenix, lo mismo que los millones de personas que ella había asesinado a sangre fría, a lo que ella no se defendió. Kerrigan le dio su arma, la puso en su frente y le dijo que él era tanto el que juró matar a la Reina de las Cuchillas así como el único que creía en ella. Ella le preguntó si aún creía en ella. Luego de dudar, Raynor disparó... una y otra vez. Sin embargo, no pudo, o no quiso, dispararle. Kerrigan le dijo a Raynor que ella siempre lo iba a amar, pero él fríamente declaró que su relación había terminado.

Venganza Editar sección

Con Narud y sus híbridos destruidos y Raynor a salvo, Kerrigan ordenó al Enjambre a invadir Korhal. El Enjambre rodeó Korhal con docenas de leviatanes, evitando que los refuerzos sobrevivieran. La máxima prioridad de Kerrigan era destruir las defensas planetarias de Kerrigan. Ella hizo que Abathur trazara el lanzador de bilis, una virófaga modificada que podría destruir los cañones de defensa desde un gran rango. Sin embargo, los lanzadores debían ser plantados en la superficie. Así, Kerrigan envió millones de cápsulas de inserción hacia Korhal. Aunque muchas de ellas fueron aniquiladas, un suficiente número llegó hacia los suburbios de Augustogrado. Kerrigan entró al combate y aseguró la zona de aterrizaje de los lanzadores de bilis que finalmente destruyeron las defensas del Dominio, permitiendo que el resto del Enjambre aterrizara y barriera al Dominio en la ciudad.

En este punto, Mengsk activó su más reciente arma: El Destructor Psiónico. Este artefacto emitía un campo que podría matar a los Zerg a través de su conexión a una mente de colmena. Sin embargo, habiéndolo anticipado, Kerrigan envió a Dehaka y a sus Zerg primigenios (que no tenían conexiones con una mente de colmena) para destruir los generadores de potencia del Destructor. El Enjambre erradicó el arma durmiente y a sus defensores. Luego de consultar los planes del ataque final con sus tenientes y de una última comunicación con el Hiperión, Kerrigan invadió Augustogrado. Bajo la petición del Príncipe Valerian, Kerrigan demoró su invasión para dejar que los civiles de Korhal evacuaran ilesos. Los Zerg encontraron una fuerte resistencia de la guardia de élite del Dominio, que poseía armas fabricadas, así como el Odín. Sin embargo, inesperadamente, Raynor y el Hiperión llegaron a ayudar a Kerrigan. Con la valentía combinada de Raynor, Zagara, Dehaka y Stukov, Kerrigan eliminó las defensas de Mengsk y se adentró al palacio. Ella ordenó a Zagara tomar el mando del Enjambre mientras ella entraba al palacio con Mengsk a solas.

Adentro del palacio, Kerrigan cortó camino a través de las últimas defensas de Mengsk y se abrió paso a la oficina de Mengsk en la cima en donde el Emperador estaba esperándola. Él sacó su última arma: el artefacto Xel'naga, aunque esta vez él planeaba usarlo para destruirla directamente. Mengsk usó el dispositivo para inhabilitar y atormentar a Kerrigan mientras alardeaba, llamando a Kerrigan su más grande fracaso. Desafortunadamente para el tirano, su alarde permitió a Raynor intervenir a último minuto; él destruyó el control del artefacto y arrojó a Mengsk al otro lado de la habitación. Enfurecida, Kerrigan ensartó a Mengsk contra la pared por los hombros y luego de un último y amargo intercambio de palabras, lo inundó con sus energías psiónicas. Mengsk explotó violentamente, formando un gran agujero a través de la pared. Aunque ella dejó Korhal inmediatamente después de la muerte de Mengsk, le dio las gracias a Raynor "por todo" lo que hizo por ella antes de irse.

Su venganza se completó y todo lo que quedaba para Kerrigan era enviar al Enjambre contra su verdadero enemigo, Amón.

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